viernes, 3 de abril de 2020

Verde

Mandalas Verdes Con Pétalos Afilados. Ilustración Del Vector ...
Viernes está asociado al planeta venus, símbolo de belleza, del amor, del arte, del placer de vivir así como de lo que brota. El cereal correspondiente es la avena, está en relación con las fuerzas vitales.
La avena contiene una valiosa proteína; por eso se recomienda como alimento formativo. Los días viernes podemos crear como lo hace nuestra madre tierra.

Sugerencias para hacer con los niños/as:

-Pueden ayudar lavando y cortando manzanas (los niños más grandes de la sala nos ayudan a hacerlo con un cuchillo de punta redonda) y hacer un rico dulce casero para compartir en familia.

Cuento de Otoño: El Gnomo de las manzanas.

Cómo hacerlo?

Elaboración 60 min aprox
Cocción 1 hr y media aprox
Reposo 6hrs (si en casa aguantan!!!!)

Ingredientes:
6 personas aprox.
-Manzanas 1kgr.
-Azúcar 700 gr
-Jugo de limón 1
-Agua 100 ml

Pelar y descorazonar las manzanas.  En una olla poner las manzanas en trozos con el jugo de limón y el agua.  Cocer durante 30 min o hasta que las manzanas estén muy blandas, removiendo de vez en cuando para que no se peguen.
Una vez cocidas las hacemos puré (los niños/as pueden ayudar en este paso).
Añadir el azúcar removiendo para que se integre.
Cocemos durante una hora y media .
Un truquito: sabremos cuando el dulce este en su punto cuando consigamos que la cuchara con la que revolvimos queda de pie en la preparación sin sujetarla.
Verter en recipiente de vidrio y dejar enfriar.
Dulce de manzana casero


-Para acompañar el delicioso dulce ya vivenciando los días otoñales compartimos nuevamente el cuento "El gnomo de las manzanas"


Postal - siesta del gnomo - Narava - Tienda Waldorf
Bajo un gran pino, cerca del camino, vivía un pequeño gnomo, no más grande que una seta.

Cuando llegó el otoño, el pequeño gnomo, pensó que necesitaba recoger las manzanas del huerto, si quería llenar la despensa para pasar el largo invierno.

Al día siguiente, de madrugada, se puso las botas, el abrigo y el gorro, se ciñó la mochila a la espalda y se puso en camino. Pero al poco de caminar por el bosque, oyó de pronto un pequeño ruido: crec, crec, crec; y se topó con la cara de un zorro que lo estaba vigilando con sus astutos ojos verdes.
Corre que te corre. El pequeño gnomo volvió raudo a su casa y dijo: Uf! Casi he dejado la piel !En otro momento volveré!.

Al día siguiente, de madrugada, se puso las botas, el abrigo y el gorro, se ciñó la mochila a la espalda y se puso en camino.
Esta vez salió del bosque sin sobresaltos hasta que llegó a un bello prado donde pastaban las vacas: muu, muu, muu...
La mayor de todas las vacas sacó su larga lengua, como si quisiera comerse al pequeño gnomo, y él, muy asustado, volvió corriendo hasta su pino: Uf! Ahí casi he dejado la vida!. Volveré otro día!

Al día siguiente, oyó el tintineo de las campanas del pueblo. El pequeño gnomo salió con sus botas, abrigo, el pequeño gorro y la mochila a la espalda y atravesó el bosque, cruzó el prado y llegó hasta el huerto. Las manzanas estaban tan altas y él estaba tan abajo!
El viento jugaba alegremente entre las ramas del árbol, y al ver al gnomo tan triste... hizo caer amablemente la más dulce manzana hasta sus manos. Qué alegría! El gnomo le saludó alegremente, dio las gracias y después de guardar la manzana en la mochila, regresó a su casa.

Qué creéis que paso luego? En su casa, el pequeño gnomo se comió un trozo de manzana hasta quedar bien saciado, y luego... y luego partió a trozos la manzana que quedaba la puso en una cacerola con azúcar y dándole vueltas y más vueltas, hizo una buena mermelada.
Cuando hubo terminado, y tenía todos los botes llenos, estaba tan cansado que se tumbó en su pequeña camita de musgo y se durmió. Y la luna, desde la ventana, dulcemente le cantó para acunarlo... 

Comparto esta canción muy hermosa para cuando el gnomo se va a dormir y nuestros queridos niños/as también a la noche.  Queridos/as papás y mamás la canción de cuna que a ustedes les guste, o recuerden de sus infancias va a ser seguramente más verdadera y valiosa para sus niños/as.





-Con los días más frescos y con la luz del día ya retirándose cada vez más temprano pueden en casa ir armando la mesita de estación otoñal.

¿Qué es una mesa de estación?
La mesa de estación de Otoño: ¿Qué? ¿Cómo? ¿Por qué? | De mi casa ...
Una mesa de estación es un rincón de casa (normalmente una mesa) en el que podemos seguir el ciclo natural del año.
De esta manera, los cambios que tienen lugar en el mundo natural encuentran su expresión en el interior de nuestro hogar, donde las figuras de la mesa de estación representan la esencia de lo que está pasando en la naturaleza.

Los niños y niñas pequeños no se ponen a estudiar la naturaleza intencionadamente, pero sin embargo de manera inconsciente, sin darse cuenta, son conscientes de sus leyes.

La llegada del Otoño – Jugar Contigo

 
  • Cuando traemos el mundo exterior al interior al interior de casa creando una mesa de estación con colores y elementos naturales, sin el uso de palabras, los niños aprenden a valorar y a apreciar las muchas maneras en que la naturaleza de su entorno se expresa y cambia.
    Por eso la mesa de estación facilita que los niños puedan experimentar conscientemente el ritmo del año, lo que, por otra parte, es una gran fuente de seguridad.

  • Hasta mañana!

No hay comentarios: